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...y lo que El Pibe se Olvidó

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“Cuestión de prioridades"

"Cuando los indicadores económicos valen más que los comerciantes, un sillón gamer pesa más que un expediente y la política futura parece más importante que el presente de los vecinos.”

por Pipo Fisherman                                                                                                                                                                                                                                        02-07-26

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Las entrevistas tienen una ventaja para quienes gobiernan: permiten elegir qué decir. Y, muchas veces, también qué omitir.
La extensa nota concedida esta semana por el intendente Lisandro Matzkin a "El Diario de Pringles" no fue la excepción. Entre elogios al rumbo económico nacional, reflexiones sobre la salida de Manuel Adorni, expectativas puestas en Diego Santilli y un balance optimista de la situación municipal, el reportaje dejó una sucesión de afirmaciones que merecen una segunda lectura.



















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La publicación deja una primera definición que no pasa inadvertida: la salida de Manuel Adorni era, según sus palabras, "la crónica de un final anunciado". Incluso sostiene que su permanencia terminó opacando los logros económicos del Gobierno Nacional.

Hasta ahí, podría tratarse simplemente de un análisis político.

El problema empieza cuando uno observa qué partes de esa historia decide contar... y cuáles deja cuidadosamente afuera.

Porque si el final era tan anunciado, cuesta entender por qué Javier Milei, Karina Milei y prácticamente todo el oficialismo nacional sostuvieron durante meses una defensa cerrada del entonces Jefe de Gabinete. Cada denuncia fue relativizada. Cada revelación encontró una explicación. Cada cuestionamiento fue respondido con un respaldo todavía más firme. Recién cuando el costo político se volvió imposible de administrar apareció la decisión de desprenderse de quien, según ahora parece, siempre había sido un problema.

Ese tramo de la historia no aparece en el análisis del Intendente. Tampoco aparece otra curiosidad.

Resulta llamativo que, de todo lo que rodea la causa Adorni —una investigación patrimonial compleja, gastos con tarjetas que rondan los 140 millones de pesos en apenas dos años, una residencia en un barrio privado, refacciones millonarias, operaciones con criptomonedas y una sucesión de inconsistencias que todavía esperan explicación— el dato que más parece inquietarlo sea... un sillón gamer.

Una curiosa forma de recorrer un expediente.

Como visitar una biblioteca entera... para comentar únicamente el color de la tapa de una enciclopedia.









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Matzkin lamenta que los supuestos logros económicos del Gobierno hayan quedado opacados por el caso Adorni.

Enumera superávit, reservas, inflación y el llamado "Súper RIGI".

Todos datos reales. Todos verificables. Pero también extraordinariamente selectivos.

Porque mientras el Gobierno exhibe reservas récord, el INDEC informa que las ventas reales en supermercados siguen cayendo.

Mientras se celebra el equilibrio fiscal, miles de comercios continúan vendiendo menos que hace un año.

Mientras la inflación desacelera, una enorme cantidad de trabajadores —entre ellos los municipales pringlenses— sigue muy lejos de recuperar el poder adquisitivo perdido.

Los números existen.

Todos.

La diferencia está en cuáles aparecen en la conferencia de prensa......y cuáles aparecen cuando una familia llega a la caja del supermercado.

Para no dejar lo antes dicho sólo en palabras, vaya a continuación una clara muestra de "verdades seleccionadas" (o estudiado cinismo?):

Dice el titular del diario de HOY:






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Mientras el Intendente elige destacar el superávit, las reservas o el "Súper RIGI" como pruebas del éxito del modelo económico nacional, la realidad parece golpear la puerta bastante más cerca de casa. Según la noticia, la Asociación del Comercio y la Industria de Coronel Pringles recurrió al Concejo Deliberante para solicitar medidas urgentes frente a la caída de las ventas y el sostenido aumento de los costos. Es decir, quienes todos los días levantan sus persianas para sostener la actividad económica local describen un escenario muy distinto al que reflejan los discursos oficiales.


Lo llamativo es que, frente a ese pedido concreto, no se presumen anuncios de alivio fiscal, reducción de tasas o herramientas municipales que permitan amortiguar la crisis del sector. Paradójicamente, el mismo Intendente que encuentra tiempo para enumerar los logros macroeconómicos del Gobierno Nacional parece no advertir que la microeconomía de Pringles atraviesa dificultades que ya dejaron de ser una percepción para convertirse en un reclamo institucional.

Después de todo, los indicadores nacionales pueden discutirse. Los comercios vacíos, las persianas bajas y las ventas que no alcanzan para cubrir los costos... ésos difícilmente puedan atribuirse a una diferencia de interpretación.

Casi en paraleo, y como si hiciera falta reforzar el clima de optimismo, y aquí viene la duda acerca del cinismo político, el medio gráfico preferido del oficialismo —el mismo que suele solicitar el aporte económico de sus lectores mientras jamás informa cuánto representa la pauta publicitaria oficial en su estructura de ingresos— difundió con entusiasmo un relevamiento del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Universidad Nacional de La Plata.

El dato elegido para el título resultó irresistible: Pringles habría crecido un 4,15 % durante 2025, superando incluso a varios municipios vecinos.

El estudio seguramente merezca todo el respeto académico que corresponde.

Lo que admite otra discusión es el entusiasmo con que ciertos números son elevados a categoría de verdad absoluta cuando coinciden con el relato político del momento.

Porque cuesta encontrar ese crecimiento recorriendo el centro comercial. No parece advertirse entre comerciantes preocupados por la caída del consumo. Ni entre los locales vacíos. Ni entre quienes debieron bajar definitivamente sus persianas.

Las estadísticas explican muchas cosas. La realidad cotidiana suele explicar algunas más.
Quizá el crecimiento del 4,15 % exista. El problema es que todavía no logró entrar a los comercios de Pringles. Y mucho menos a sus cajas registradoras.





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Hay otra afirmación del Intendente que merece una segunda lectura.

Con evidente satisfacción destacó que el Municipio abonó en tiempo y forma los salarios y el medio aguinaldo.

Y nuevamente el dato, por sí solo, es correcto.

Lo que ya no aparece en el relato es que, para buena parte de los trabajadores municipales, aun sumando ambas liquidaciones, los ingresos continúan ubicándose por debajo de la línea de pobreza.

El problema deja entonces de ser el calendario.

Empieza a ser el recibo de sueldo.

Porque pagar puntualmente nunca fue sinónimo de pagar dignamente.

Sin embargo, esa parte de la realidad rara vez encuentra espacio en los balances oficiales.










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Sin embargo, quizá el dato más importante de toda la entrevista haya pasado bastante más desapercibido.

Mientras analizaba la situación nacional, el Intendente no ocultó su satisfacción por la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete.

Y probablemente allí aparezca la lectura política más interesante de toda la nota.

Porque esa satisfacción parece exceder ampliamente el simple respaldo a un dirigente aliado.

La inauguración del largamente prometido Polideportivo, la llegada de fondos para distintas obras y buena parte de la agenda futura del Municipio parecen depender, cada vez más, del poder político que Santilli logre acumular.

Pero hay algo más. La entrevista deja entrever que el futuro político del propio Matzkin ya no parece jugarse exclusivamente en Coronel Pringles.

Empieza a proyectarse hacia otro tablero. Un lugar expectante en las listas legislativas. Un cargo provincial de peso. O cualquier destino que el nuevo hombre fuerte del oficialismo considere oportuno reservarle.

En definitiva, la carrera política del Intendente parece depender, más que nunca, del éxito de quien hoy ocupa el despacho más importante después del Presidente.

Y eso obliga a practicar una virtud muy particular.

La fidelidad.

Aunque, ya es sabido, tratándose de la trayectoria política del jefe comunal, conviene usar esa palabra con cierta prudencia.

Después de todo, pocos dirigentes locales han demostrado tanta capacidad para adaptarse a los cambios de viento como él. Quizás esa sea, precisamente, su mayor fortaleza.

O su rasgo más conocido.




Concluyendo:

Al terminar la entrevista queda una conclusión bastante sencilla.

Cada dirigente tiene derecho a elegir cuáles son sus prioridades.

Algunos ponen el foco en un sillón gamer mientras un expediente entero espera respuestas.

Otros celebran reservas récord mientras los comerciantes locales piden auxilio.

Algunos destacan la puntualidad con que pagan salarios que hace tiempo dejaron de alcanzar para vivir.

Y otros encuentran más motivos para entusiasmarse con el futuro político de sus jefes que con las dificultades del presente de sus vecinos.

Después de todo, gobernar también consiste en establecer prioridades.

La diferencia aparece cuando las prioridades del poder dejan de parecerse a las prioridades de la gente.






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